Acciones como crujir los dedos de la mano, el cuello, masticar con mayor fuerza o provocar de forma voluntaria un sonido articular, suelen estar normalizadas en la vida cotidiana. Sin embargo, desde el ámbito clínico, es importante evaluarlas para determinar su impacto en la salud.
Álvaro Redondo, académico de la carrera de Kinesiología de UDLA Viña del Mar, comenta que los ruidos articulares “son manifestaciones frecuentes que pueden estar asociadas con alteraciones y diversas patologías del sistema musculoesquelético. Estos sonidos pueden indicar variaciones en la mecánica articular y ser signos tempranos de afecciones degenerativas, inflamatorias o disfuncionales. Identificarlos a tiempo es clave para prevenir la progresión de enfermedades y mejorar la calidad de vida de los pacientes”.
El kinesiólogo explica que, principalmente, se identifican dos tipos de estos ruidos: el clicking, que se relaciona con el desplazamiento del disco articular con reducción, y la crepitación, que suele indicar procesos degenerativos, como la artritis.
“Mientras que el clicking suele asociarse con el desplazamiento de estructuras articulares, la crepitación se vincula con procesos degenerativos más avanzados, como la osteoartritis o la degeneración del cartílago articular. En la cadera, por ejemplo, la crepitación puede ser un signo de artrosis precoz o de fricción entre estructuras óseas y tejidos blandos, como en el síndrome de cadera en resorte. En la muñeca, los ruidos articulares pueden estar relacionados con el síndrome del túnel carpiano o con inestabilidad ligamentaria, especialmente en personas que realizan movimientos repetitivos”, menciona.
El académico agrega que, de manera similar, en la columna vertebral, el estrés mecánico y la mala postura pueden ocasionar chasquidos o crepitación debido a alteraciones en las facetas articulares, lo que puede estar vinculado a la artrosis facetaria o a la hipermovilidad segmentaria.
“En la rodilla, el chasquido articular puede estar relacionado con el síndrome de la banda iliotibial o con alteraciones en el cartílago articular, caracterizado con un desgaste del cartílago bajo la rótula. En el hombro, pueden estar asociados con el síndrome doloroso de hombro o la inestabilidad del manguito rotador. En la articulación temporomandibular se asocia más a signos degenerativos, porque hay más elementos asociados como bruxismo, disfunciones en la oclusión y problemas cervicales”, detalla Álvaro Redondo.
Dice que los ruidos articulares también se han relacionado con factores de riesgo como el estrés emocional, el bruxismo y las alteraciones posturales, pudiendo incrementar la tensión en los músculos y tejidos blandos alrededor de las articulaciones, favoreciendo la aparición de disfunciones. Las personas presentan con mayor frecuencia limitación en la movilidad articular y dolor muscular o articular a la palpación. “Esto sugiere que la presencia de ruidos no debe considerarse un fenómeno aislado, sino un posible marcador de disfunción articular en distintas partes del cuerpo”, recalca.
El profesional explica que el diagnóstico de estas alteraciones articulares requiere una evaluación clínica detallada, que puede incluir pruebas de imagen como resonancia magnética y tomografía computarizada para visualizar la integridad de los tejidos articulares. Además, se recomienda una revisión funcional para identificar patrones de compensación postural y desequilibrios musculares que puedan estar contribuyendo a la disfunción articular.
“La detección temprana permite identificar alteraciones en la biomecánica articular antes de que evolucionen hacia condiciones más severas. La relación entre estos sonidos y factores como el estrés, la pérdida de estabilidad articular y las alteraciones posturales destaca la importancia de un enfoque multidisciplinario en su tratamiento. La combinación de rehabilitación física, control del estrés y educación postural puede contribuir significativamente a mejorar la función articular y prevenir complicaciones a largo plazo en distintas regiones del cuerpo”, sostiene el profesional.







