La próxima Operación Renta 2026 traerá cambios relevantes para empresas, intermediarios financieros y algunos contribuyentes, luego de que el Servicio de Impuestos Internos (SII) anunciara la incorporación de cinco nuevas declaraciones juradas orientadas a mejorar la fiscalización y trazabilidad de operaciones económicas.
Las nuevas exigencias apuntan principalmente a actividades que han ganado protagonismo en los últimos años, como el uso de criptoactivos, contratos de leasing y la administración de fondos de terceros, alineando a Chile con estándares internacionales de transparencia tributaria.
Desde la firma especializada Tax Defense valoran el avance en materia de control, aunque advierten que el nuevo escenario implicará mayores desafíos de cumplimiento.
“Se trata de un paso relevante hacia una mayor formalización, pero también de un aumento significativo en las exigencias de reporte. Sin una correcta preparación, algunos contribuyentes podrían enfrentar observaciones o sanciones”, explica Vicente Furnaro, especialista tributario de la consultora.
Según el SII, las medidas —establecidas mediante las Resoluciones Exentas N°110 a 114 publicadas en agosto de 2025— comenzarán a aplicarse desde el Año Tributario 2026.
Las cinco nuevas declaraciones juradas
- Reporte de criptoactivos de contribuyentes extranjeros (DJ 1963)
Los proveedores de servicios de activos digitales que operen en Chile deberán informar operaciones realizadas por usuarios con residencia tributaria en el extranjero, incluyendo montos, tipo de criptoactivo y fechas de transacción.
El objetivo es facilitar el intercambio internacional de información fiscal.
2. Reporte de activos digitales de contribuyentes en Chile (DJ 1964)
Similar a la anterior, esta declaración obligará a exchanges, plataformas o wallets a reportar los activos digitales de usuarios con domicilio o residencia tributaria en Chile.
La incorporación de los criptoactivos al sistema tributario representa uno de los principales hitos de esta Operación Renta, ya que el país adopta el estándar internacional Crypto-Asset Reporting Framework (CARF) impulsado por la OCDE.
3. Información sobre bienes entregados en leasing (DJ 1961)
Por primera vez se exigirá una declaración específica para contratos de leasing operativo y financiero.
Las empresas deberán informar antecedentes como tipo de bien arrendado, valor, duración del contrato y datos del arrendatario, permitiendo al SII conocer con mayor precisión los efectos tributarios asociados a estos acuerdos.
4. Reporte de movimientos financieros internacionales (DJ 1960)
Instituciones bancarias, compañías de seguros y entidades financieras deberán informar movimientos vinculados a cuentas corresponsales asociadas a bancos extranjeros.
La medida busca fortalecer el control sobre flujos financieros internacionales y detectar eventuales rentas no declaradas o estructuras de triangulación.
5. Declaración sobre fondos administrados de terceros (DJ 1962)
Administradoras de fondos, bancos e intermediarios financieros deberán reportar información detallada sobre inversiones realizadas por terceros, incluyendo aportes, rescates y saldos al cierre del ejercicio.
Esta declaración tendrá como fecha de vencimiento el 5 de mayo de cada año.
Un cambio de fondo en la fiscalización tributaria
Más allá del aumento en el número de formularios, especialistas coinciden en que el principal cambio está en el enfoque del SII: avanzar hacia un sistema con mayor trazabilidad financiera y capacidad de cruce automático de información.
En la práctica, esto significa que el organismo contará con antecedentes más completos sobre inversiones, activos digitales y flujos económicos antes incluso de que los contribuyentes presenten su declaración de renta. De esta forma, Tax Defense asegura que “la Operación Renta 2026 se proyecta como un proceso más exigente, donde la anticipación y el orden de la información serán claves para evitar observaciones o contingencias tributarias”.







