La región del Maule enfrenta una de las temporadas hídricas más complejas de su historia reciente, marcada por una severa escasez de agua. A la drástica disminución de las precipitaciones durante el invierno se sumó un factor especialmente crítico: al llegar diciembre, no existían reservas de nieve en la cordillera, lo que ha impactado directamente en la disponibilidad de recursos hídricos para la temporada de riego.
Frente a este escenario, la Federación de Juntas de Vigilancia del Maule, al igual que la Junta de Vigilancia del Río Maule (JVRM) y la Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRL), realizaron un llamado de atención a los usuarios de agua y al sector agrícola, recomendando considerar las restrictivas tasas de distribución vigentes y proyectar con cautela los cultivos que se desarrollen en cada temporada. Actualmente, ambos sistemas operan con un déficit hídrico del 60%, reflejando la magnitud de la crisis que afecta a la cuenca.
El Presidente de la Federacón de Juntas de Vigilancia del Maule, Juan Esteban Rojas, asegura que “esta temporada ya está definitivamente jugada, por lo tanto el gran llamado es hacer un uso responsable de los pocos recursos hídricos, debemos estar en estrecha coordinación con organizaciones de usuarios de aguas y Juntas de Vigilancias y sus afluentes, con el fin de adoptar las medidas pertinentes de reparto que se indiquen. Además, hacer una planificación en los canales que tengan a ser conducentes respecto de las obras que se deben hacer en próximo invierno”.
Desde la JVRL, el presidente del directorio, Máximo Correa, explicó que debido a la falta de nieve se estableció, desde la última semana de enero, una tasa de distribución de 0,7 litros por segundo por acción, lo que confirma el déficit existente. “Esta situación demuestra que la temporada se adelantó en más de un mes. Normalmente, esta tasa la alcanzábamos en marzo, pero hoy hemos debido ajustar los valores, siendo de las tasas de riego más malas que hemos tenido en la historia del Embalse. Estamos sufriendo el rigor de la agricultura en esta zona”.
En la misma línea, el gerente técnico de la JVRL, Lisandro Farías, señaló que la situación general es grave y que las proyecciones realizadas para el año 2025 no se cumplieron ni en la cuenca del Longaví ni en la del Maule. “Cambiaron factores claves, como las precipitaciones y la acumulación de nieve en la cordillera, lo que nos lleva a enfrentar una condición de sequía extrema durante los dos meses restantes de la temporada de distribución”, afirmó.
Además, desde la JVRM informaron que la cuenca del río Maule ha alcanzado registros hidrológicos históricos, posicionándose como la tercera temporada más seca en los últimos 26 años. El presidente de la JVRM, Juan Pablo Herrera, advirtió que esta situación tendrá un impacto productivo que se extenderá, al menos, por los próximos años.
“Las estadísticas muestran una tendencia clara e histórica: por cada año bueno, enfrentamos varios años malos en términos hídricos. Por eso, es fundamental guardar agua y seguir utilizando la Laguna del Maule de una forma interanual y responsable”, enfatizó.
Asímismo, desde la Junta de Vigilancia del Río Maule, el gerente de la organización, Dagoberto Bettancourt, explicó que esta compleja temporada fue anticipada por el directorio con varios meses de antelación. “Desde septiembre de 2025 ya estábamos evaluando un escenario como el que hoy estamos atravesando, por eso se decidió iniciar un ahorro de primavera y adoptar una temporada conservadora al momento de elegir las consignas de distribución”, puntualizó.
Bettancourt agregó que esta decisión se tomó en base a las herramientas de pronóstico hidrológico disponible y a los acuerdos existentes con los usuarios hidroeléctricos, los que permitieron generar ahorros de agua en obras que no pertenecen a los regantes, mejorando la disponibilidad del régimen natural en esta época para entregar una mejor oferta de agua al riego, durante enero de los 350Hm3 distribuidos, el 45% fue gracias a la regulación.
Nuevo Gobierno y expectativas
Desde la Junta de Vigilancia del Río Maule se hizo un llamado a las autoridades entrantes del nuevo Gobierno a priorizar obras hidráulicas estratégicas, que permitan enfrentar de mejor manera el futuro agrícola y productivo de la Región del Maule, considerando el escenario de cambio climático y la creciente variabilidad hídrica.
El presidente de la Federación de Juntas de Vigilancia del Maule, asegura que “esperamos que el nuevo gobierno agilice e impulse la construcción de nuevos embalses”.
Además, indica que le gustaría acelerar las políticas que tienen a efectos los distintos instrumentos de fomento en el área, como los de tecnificación; tener más alineación entre DGA y DOH. Al mismo tiempo, sería ideal crear convenios públicos y privados, teniendo efecto en la modernización de la red de canales, evitando las perdidas por filtración, lo que catalogo hoy como “inaceptable, considerando el escenario de déficit por el que se pasa”, enfatizó Juan Esteban Rojas.







