En un contexto de descentralización y búsqueda de mayor autonomía territorial, la Junta de Adelanto del Maule (JAM) se consolida como un actor relevante en el diálogo con autoridades, instituciones y ciudadanía. Su labor ha sido clave en la promoción de políticas orientadas al desarrollo regional sostenible.
Conversamos con Jorge Brito Obreque, presidente de la organización sobre el balance de 2025, los desafíos estructurales del territorio y las prioridades para el nuevo año.
“Somos una instancia de articulación, diálogo e incidencia”
¿Cómo describiría el rol que cumple hoy la Junta de Adelanto del Maule en el desarrollo regional y en la incidencia política del territorio?
La Junta se ha consolidado como un referente que impulsa las políticas de regionalización y descentralización del país, con foco en el impacto que estas tienen en la Región del Maule. A lo largo del tiempo hemos trabajado articuladamente con autoridades políticas, actores sociales y nuestros asociados para fortalecer la conciencia del rol que cada institución tiene en la promoción del desarrollo territorial. En síntesis, la Junta se ha transformado en una instancia de articulación, diálogo e incidencia.Logros y participación activa en 2025
¿Cuáles fueron los principales hitos de la organización en 2025?
Uno de los hitos más relevantes fue la jornada de diálogo con la autoridad del Banco Central, realizada en la Universidad Católica del Maule, donde analizamos el impacto de la política financiera en el desarrollo regional.
Además, durante el año electoral impulsamos un compromiso por la regionalización y el desarrollo territorial del Maule, suscrito por numerosos candidatos al Parlamento, muchos de los cuales hoy fueron electos.
A nivel interno, fortalecimos el trabajo conjunto con el Servicio de Salud del Maule para acompañar las inversiones en infraestructura hospitalaria en Cauquenes, Parral, Linares y Constitución.
También tuvimos representación en los Consejos de la Sociedad Civil (COSOC) y en el Consejo de Desarrollo Regional, lo que reafirma nuestro papel como puente entre la ciudadanía y las instituciones públicas.Gobernanza, participación y desarrollo productivo
¿Qué impacto concreto observan en materia de gobernanza y participación ciudadana?
Participamos activamente en comisiones y comités vinculados a gobernanza y desarrollo productivo, así como en encuentros binacionales como el realizado en Mendoza, donde se destacó el potencial articulador del Maule. Nuestra labor busca transversalizar las políticas públicas y privadas, siempre con una mirada territorial.
Relación con las autoridades
¿Cómo evalúan la relación con los gobiernos locales, regional y central durante 2025?
Ha existido una buena articulación y un diálogo fluido con las distintas autoridades, lo que ha permitido visibilizar problemas y proponer soluciones centradas en el desarrollo territorial. Esta coordinación es clave para avanzar en políticas más efectivas y descentralizadas.
Desafíos y brechas del Maule
¿Qué brechas estructurales persisten en la región?
Siguen existiendo desafíos en conectividad vial —particularmente en la articulación oriente-poniente de ciudades como Talca, Curicó y Linares—, además de carencias en agua potable rural y conectividad digital.
También detectamos desigualdad territorial, con menor inversión en zonas costeras o de secano, y brechas educativas y laborales derivadas de la estacionalidad del empleo silvoagropecuario.
Prioridades estratégicas para 2026
¿Cuáles son las prioridades estratégicas de la Junta frente al nuevo escenario político y económico?
Nuestra prioridad será mantener un diálogo permanente y fructífero con las nuevas autoridades del Poder Ejecutivo y Legislativo, con el fin de incidir de forma efectiva en la agenda regional. Buscaremos fortalecer los ámbitos vinculados al desarrollo productivo sostenible, la innovación y la descentralización, pilares para construir una región más autónoma y equilibrada.Un llamado al desarrollo compartido
¿Qué mensaje dejaría como balance de 2025 y desafío para 2026?
El balance es positivo: hemos logrado consolidarnos como un actor relevante en el diálogo público-regional. Sin embargo, el desafío es profundizar esa participación, motivando a nuestros socios a ser protagonistas desde sus propias organizaciones.
El desarrollo regional es una tarea compartida, que nos involucra a todos en la construcción de una Región del Maule más fuerte, integrada y sostenible.





