El Gobierno decretó estado de Catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío debido a los incendios forestales que afectan a la zona y que han causado graves daños y pérdida de vidas humanas.
Se confirmó que 16 personas han fallecido hasta el mediodía de este domingo.
Asimismo, se señala que hay cerca de 20 mil hectáreas de bosques afectadas por el fuego
Además, unas 253 casas han sido destruidas por el siniestro en las comunas de Penco, Tomé y Lircay.
“Ante los graves incendios en curso, he decidido declarar estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío. Todos los recursos están disponibles”, anunció el Presidente Gabriel Boric a través de su cuenta de X, informando además que viajará a la zona para monitorear en terreno la emergencia.
La medida se adoptó luego de un Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) nacional, en el que el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, advirtió que las condiciones meteorológicas podrían agravar la situación durante las próximas horas.
“La proyección meteorológica para la jornada de mañana no es buena: se esperan temperaturas extremas, lo que complica el combate a los incendios forestales”, señaló.
Según el balance entregado por el Gobierno, los siniestros ya han dejado un fallecido en la comuna de Bulnes, región del Ñuble, y al menos 15 en la región del Biobío. Actualmente, hay 24 incendios en combate a nivel nacional, nueve de ellos en Ñuble y cinco en Biobío.
Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), su directora Alicia Cebrián subrayó que el calor extremo representa tanto un riesgo sanitario como un factor que favorece la propagación del fuego.
“Hoy y mañana tendremos temperaturas extremas que son un riesgo para la salud y generan condiciones propicias para la propagación de incendios. Es un escenario complejo”, indicó, haciendo un llamado a la ciudadanía a mantenerse informada y evitar desplazamientos hacia las zonas de emergencia.
El Gobierno informó que hasta ahora se han emitido 87 mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), lo que ha permitido evacuar a más de 50 mil personas.
En tanto, se mantienen habilitados seis albergues en Ñuble y ocho en Biobío, que acogen a más de 800 personas en total.
El gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, advirtió que la situación es incluso más grave que la vivida tras el terremoto de 2010 y alertó sobre la posibilidad de que el fuego se extienda durante las próximas horas debido al viento y las altas temperaturas.
Frente a este complejo panorama, el ministro Elizalde adelantó que el Ejecutivo evalúa decretar toque de queda nocturno como medida preventiva.
“Este estado de excepción permite limitar ciertos derechos y libertades, y se adoptarán las medidas que sean necesarias para proteger la vida de las personas”, afirmó.







