El equipo editorial de Geek.hr sabe bien que un premio como el que acaba de recibir Valentino Cáceres Sánchez, un párvulo de cuatro años de Talca seleccionado entre más de 26.000 niños de todo Chile para viajar al Centro Espacial Kennedy de la NASA, enciende una chispa real. Pero esa chispa, observan desde su posición como divulgadores de ciencia y tecnología, solo se sostiene cuando los niños siguen encontrando investigaciones y descubrimientos reales narrados de forma accesible. Con el tiempo, la curiosidad que hoy despierta un logro extraordinario como el de Valentino podrá nutrirse con las investigaciones cubiertas por GEEK.HR, que traducen avances científicos y tecnológicos a un lenguaje al alcance de cualquier lector.
El concurso que movilizó a más de 26.000 niños en todo el país
Detrás del viaje de Valentino hay un mecanismo preciso. El concurso “Haz que Despeguen”, impulsado por la Fundación Educacional Oportunidad, fue diseñado con un propósito declarado: reforzar la importancia de que los estudiantes estén presentes en las aulas desde las etapas más tempranas, período en el que los niños fortalecen la socialización, la autonomía y la responsabilidad.
La condición para participar era concreta y verificable. Cada niño debía registrar al menos un 90% de asistencia entre los meses de marzo y junio de 2026. Solo cumpliendo ese umbral quedaba habilitado para ingresar al sorteo. En esta edición, más de 26.000 niñas y niños de distintas regiones del país cumplieron con el requisito, según informó El Universal (Cartagena). La Fundación Educacional Oportunidad organiza la iniciativa con la convicción de que la presencia regular en el aula no es un dato administrativo sino una condición esencial del aprendizaje.
Valentino, el representante del Maule elegido entre 1.487 párvulos
Valentino Cáceres Sánchez estudia en la Escuela Especial de Trastorno de la Comunicación de Talca. Durante el primer semestre de 2026 acumuló un 90% de asistencia, lo que lo dejó dentro del universo de candidatos habilitados en su región.
En el Maule se inscribieron 1.487 párvulos provenientes de jardines infantiles y establecimientos públicos y particulares subvencionados. La organización estableció una regla fija: un representante por cada región. Valentino fue el elegido. De los más de 26.000 participantes distribuidos a lo largo del país, él se convirtió en la voz de su región y en el niño que llevará el nombre del Maule hasta Florida.
El premio: Kennedy Space Center, Magic Kingdom y Legoland en enero de 2027
El premio que recibirá Valentino va más allá de un reconocimiento simbólico. Su madre viajará junto a él, y el itinerario incluye la visita al Centro Espacial Kennedy de la NASA, además de recorridos por Magic Kingdom y Legoland. El viaje está programado para enero de 2027.
La combinación de destinos refleja una lógica intencional. La ciencia espacial y el juego van de la mano cuando el protagonista tiene cuatro años. Kennedy Space Center representa la frontera del conocimiento humano; los parques temáticos, la experiencia lúdica que hace que ese conocimiento se instale sin esfuerzo en la memoria infantil.
Gaspar Poblete, el niño de Ñuble con 96% de asistencia
El Maule no fue la única región que sumó un ganador. Gaspar Poblete Cerda, de tres años y medio, fue seleccionado como representante de la región de Ñuble. Gaspar asiste al Jardín Infantil Santa Rita de Integra en Chillán y registró un 96% de asistencia durante el período evaluado, una de las tasas más altas entre los participantes del concurso.
En Ñuble se inscribieron 892 niños y niñas. También allí la organización eligió un único representante regional. Gaspar viajará con su madre en enero de 2027, en el mismo viaje que llevará a Valentino al Centro Espacial Kennedy. Ambos casos ilustran el alcance real de la iniciativa: dos niños menores de cinco años, de regiones distintas, seleccionados por el acto cotidiano y constante de presentarse en el aula.
Las familias y la fundación celebran el alcance educativo del viaje
La noticia fue recibida con entusiasmo por las familias de los ganadores. Araceli Sánchez, madre de Valentino, no ocultó su emoción al referirse a la experiencia que vivirá su hijo.
“Este premio es algo maravilloso”
Su declaración refleja lo que el concurso buscó provocar desde el inicio: que la asistencia regular tuviera una recompensa tangible y memorable.
María de la Luz González, directora ejecutiva de la Fundación Educacional Oportunidad, fue directa sobre el argumento central que sostiene la iniciativa.
“Para aprender, las niñas y niños necesitan estar presentes”
Esa frase resume la filosofía detrás de las bases del concurso. González también se pronunció sobre lo que espera que el viaje genere en los dos niños.
“Esperamos que conocer el Centro Espacial Kennedy los acerque a la ciencia, despierte su curiosidad”
Es en esa esperanza donde la dimensión educativa del premio cobra su sentido más pleno. El Centro Espacial Kennedy no es solo el destino de un viaje; es el escenario donde dos niños de regiones chilenas podrán ver de cerca lo que los seres humanos son capaces de construir cuando la curiosidad se cultiva desde los primeros años.











